| Obra expuesta: Sintonías del caos. Tipo: Instalación sonora. Obra expuesta: Linea continua. Tipo: Video instalación interactiva. Autor: Alberto Valverde. Video: http://www.youtube.com/watch?v=rX55IuLe7Aw Folleto [PDF]: _Sintonias_del_caos Enlaces: submergentes.org El mundo que nos rodea a ido formándonos como especie y hemos desarrollado un increíble cerebro que nos proporciona capacidades adaptativas fenomenales. Pero no conocemos mucho sobre él, científicos y médicos que lo estudian constantemente descubren nuevas funciones. Así que no nos debería sorprender demasiado algunas de las peculiaridades que se manifiestan, casi siempre, inconscientemente. Hablo del entendimiento y la percepción de la realidad a través de los sentidos, vía de unión con el mundo real y a veces artífices de ilusiones creadas, aunque realmente ellos no son responsables de como lo entendemos. Una de las cosas que hace nuestro cerebro muy bien, ya que llevamos cientos de miles de años haciéndolo, es contar. Y su faceta más especializada es la de la búsqueda de patrones. Nuestro cerebro está entrenado para encontrar pautas en todo lo que percibimos, a través de la vista, el oído o el tacto. Escudriñamos las secuencias para descubrir las pautas del mundo, esto nos ayuda a predecir comportamientos, y estos comportamientos nos dan seguridad y bienestar. Nuestro cerebro nos recompensa al encontrar patrones, que serán guardados y utilizados para un sinfín de situaciones, como recordar una combinación de una tarjeta de crédito, direcciones, lecciones y datos históricos, música, caras de personas... Un sinfín de posibilidades. Por ello estudiamos el caos, uno de los desafíos modernos a nuestra inteligencia y a nuestra necesidad de búsqueda. El caos se define como la no relación entre causa y efecto, aquello que se rige por la casualidad, el azar. En otras palabras, el desorden, un sistema sin leyes que lo rijan. Pero nada en nuestro universo está fuera de éstas, todo está establecido como las interacciones entre energía y masa. Por lo tanto deberíamos definir el caos como “el no entendimiento de las interacciones de causa efecto de un sistema”, esto es, aunque no lo encontremos o no podamos predecirlo, no significa que no lo tenga. “Sintonía del caos” es una instalación sonora definida por el susurrar y a veces chirriar de dispositivos electrónicos que crean un concierto caótico y críptico de mensajes inexistentes. El sonido está producido a partir de la digitalización de sonidos reales (analógicos) procesados para extraer patrones binarios. Una coreografía sonora del caos, la extracción del mundo a su expresión digital y volcada de nuevo al mundo de las percepciones para su análisis y comprensión. Una colección de discos duros de ordenador desmontados de sus equipos e intervenidos electrónicamente para que cumplan una función distinta a la original del dispositivo. A través de una serie de componentes electrónicos añadidos, estos discos duros, emiten sonidos digitales al accionar mecánicamente las cabezas lectoras. La secuenciación de la información binaria crea sonidos que nos parecen mensajes ocultos. “Sintonía del caos” refleja esa necesidad de buscar las relaciones de comportamiento entre los elementos que lo forman, en este caso los disco sonoros generan un juego de chirridos, declives, y ascensos vibrantes que no guardan relación unos con otros, e incluso generan el caos en el espacio. Pero por sorprendente que parezca, al escucharlos en conjunto, nos descubrimos intentando descifrar el mensaje... ¿Qué mensaje? Para cada persona es diferente, unos encuentran en estas voces el gorgojeo de encuentro de una especie nueva de robots en la llamada del cortejo; otros buscan el el propio sonido palabras recitadas ocultas detrás de los chasquidos. Mi percepción es la contemplación del caos, el desorden, y el orden que genero yo al darles sentido, una sorpresa al alzarse todos los dispositivos en una llamada o incertidumbre a la espera del primer resonar tras una pausa silenciosa. Al final nosotros creamos patrones o damos sentido a una secuencia que resultó de la casualidad, pero hay que recordar siempre, que no es lo mismo “lo que es” de “lo que nos parece que es”. Hay está el juego de esta pieza, esa delgada linea entre lo que queremos que sea y lo que entendemos que es. |
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